sábado, 21 de octubre de 2023
Día 22 octubre de 2023. Domingo XXIX del Tiempo Ordinario. Día del DOMUND.
Hoy celebramos el Domingo Mundial de las Misiones, más conocido como
el DOMUND. Es el día en que, de un modo especial, la
Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones.
sábado, 14 de octubre de 2023
Día 15 octubre de 2023. Domingo 28 del Tiempo Ordinario.
LECTURAS
- Isaías 25, 6-10a
- Salmo responsorial
- Filipenses 4,12-14.19-20
- Mateo 22, 1-14
Entre sus muchos oyentes, Jesús tiene
delante de sí a la élite religiosa de Jerusalén, como indica el comienzo del
Evangelio: “volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y
ancianos del pueblo…”.
Jesús compara el “Reino de Dios” con un
banquete de bodas. Para hablar de algo trascendente como es Dios y nuestra
relación con él, utiliza el ejemplo de una realidad muy expresiva, entonces y
ahora, un banquete de bodas. Se trata de una metáfora con la que Jesús manifiesta
que el designio de Dios es que toda la humanidad, y, por tanto, toda persona,
podamos participar plenamente de la alegría de la vida, de una buena relación
de unos con otros y así llegar a ser felices.
Llama la atención que los primeros
convidados no quisieron ir; les volvió a invitar y no hicieron caso: “Uno se
marchó a sus tierras, otro a sus negocios y otros maltrataron a los criados. Ante aquella respuesta negativa, el rey
vuelve a hacer nueva llamada, pero en esta ocasión envía sus criados a los
cruces de los caminos para invitar a la boda a todos los que encuentren, de
toda condición.
La negativa de los primeros invitados es
la respuesta que dieron a Dios los sumos sacerdotes y fariseos, negándose a ir al
banquete del hijo del rey, símbolo de Jesús, al que rechazaron.
El mensaje del evangelio de hoy es
de plena actualidad. Dios nos llama a todos, hoy como ayer, y nuestra respuesta
puede ser un sí o un no. Esa respuesta es la que marca la diferencia entre unas
y otras personas.
Si
se prefiere las “tierras o los negocios”, es decir, el tener más y comprar más,
el lograr más seguridad, el gozar de la vida sin importarme los demás, el gozar
de la diversión y el placer inmediato,… quiere decir que es eso lo que me
interesa.
Jesús presenta el “Reino de Dios” como
una gran fiesta que consiste en vivir en paz, perdonar y pedir perdón, respetar
y ayudar al prójimo, comprometernos en tareas nobles y solidarias, aliviar a
los que tienen grandes dificultades, vivir con un sentido de fraternidad reconociendo
al otro como hermano e hijo de Dios.
LECTIO DIVINA PARROQUIA SAN ISIDRO DE ALMANSA
Entre sus muchos oyentes, Jesús tiene
delante de sí a la élite religiosa de Jerusalén, como indica el comienzo del
Evangelio: “volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y
ancianos del pueblo…”.
Jesús compara el “Reino de Dios” con un banquete de bodas. Para hablar de algo trascendente como es Dios y nuestra relación con él, utiliza el ejemplo de una realidad muy expresiva, entonces y ahora, un banquete de bodas. Se trata de una metáfora con la que Jesús manifiesta que el designio de Dios es que toda la humanidad, y, por tanto, toda persona, podamos participar plenamente de la alegría de la vida, de una buena relación de unos con otros y así llegar a ser felices.
Llama la atención que los primeros convidados no quisieron ir; les volvió a invitar y no hicieron caso: “Uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios y otros maltrataron a los criados. Ante aquella respuesta negativa, el rey vuelve a hacer nueva llamada, pero en esta ocasión envía sus criados a los cruces de los caminos para invitar a la boda a todos los que encuentren, de toda condición.
La negativa de los primeros invitados es
la respuesta que dieron a Dios los sumos sacerdotes y fariseos, negándose a ir al
banquete del hijo del rey, símbolo de Jesús, al que rechazaron.
El mensaje del evangelio de hoy es de plena actualidad. Dios nos llama a todos, hoy como ayer, y nuestra respuesta puede ser un sí o un no. Esa respuesta es la que marca la diferencia entre unas y otras personas.
Si
se prefiere las “tierras o los negocios”, es decir, el tener más y comprar más,
el lograr más seguridad, el gozar de la vida sin importarme los demás, el gozar
de la diversión y el placer inmediato,… quiere decir que es eso lo que me
interesa.
Jesús presenta el “Reino de Dios” como
una gran fiesta que consiste en vivir en paz, perdonar y pedir perdón, respetar
y ayudar al prójimo, comprometernos en tareas nobles y solidarias, aliviar a
los que tienen grandes dificultades, vivir con un sentido de fraternidad reconociendo
al otro como hermano e hijo de Dios.
LECTIO DIVINA PARROQUIA SAN ISIDRO DE ALMANSA
domingo, 8 de octubre de 2023
Día 8 octubre de 2023. Domingo 27 del Tiempo Ordinario.
LECTURAS
- Isaías 5,1-7
- Salmo responsorial 79, 9.12.13-14.15-16,19-20
- Filipenses 4,6-10
- Mateo 21,33-43
Con la parábola
que cuenta Jesús hoy es expresa brevemente la historia de Israel.
Ya los profetas
subrayaron la infidelidad del pueblo, como ha dicho Isaías en la
primera lectura: “hoy esperaba de ellos derecho, y ahí tenéis sangre derramada,
esperaba justicia y ahí tenéis lamentos”.
Jesús también
pone de relieve que los labradores no quieren dar al dueño los frutos de la
viña y rechazan y matan a los enviados. Los labradores simbolizan a los
dirigentes del pueblo que rechazan a los profetas (enviados por Dios).
Y Jesús da un
paso más, al decir que el propietario envía a su propio hijo diciéndose: “tendrán
respeto por mi hijo”, pero los labradores rechazan al hijo y lo matan. Ciertamente
Jesús está hablando de sí mismo, de su muerte, que acontecerá unos pocos días
después, por decisión de los dirigentes del pueblo judío.
Pero la parábola también habla de toda nuestra propia historia. Así, nos preguntamos: ¿Qué
significa para nosotros “y se marchó lejos”? Significa que Dios nos da un
tiempo para crecer y asumir nuestra responsabilidad en el vivir de cada día.
Por tanto, esta
parábola está hablándonos también de la historia humana, que es, en una gran parte, una tragedia, como en nuestro mundo cómo hay quienes manejan países y pueblos como si se tratara de su
propiedad privada, con el objetivo de asegurar sus intereses particulares o
partidistas. Los dueños del mundo se apoderan de la vida de los
ciudadanos, de los recursos naturales, del control de poblaciones, imponiendo
sus criterios, aunque para muchísimas personas signifiquen la muerte, el
abandono, la miseria continúa. Estos poderes económicos, ideológicos y
políticos viven a costa de la muerte.
La viña es el mundo,
la tierra en la que hemos nacido y vivimos; la viña es la humanidad entera, de
la que Dios espera frutos según su designio: frutos de libertad, de
misericordia, de dialogo, de fraternidad.
A Jesús lo
desecharon, y, sin embargo, fue el Hijo enviado de Dios, muerto y Resucitado, la
piedra fundamental sobre la que debemos construir un mundo más humano y lleno
de esperanza.
LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
Con la parábola
que cuenta Jesús hoy es expresa brevemente la historia de Israel.
Ya los profetas
subrayaron la infidelidad del pueblo, como ha dicho Isaías en la
primera lectura: “hoy esperaba de ellos derecho, y ahí tenéis sangre derramada,
esperaba justicia y ahí tenéis lamentos”.
Jesús también
pone de relieve que los labradores no quieren dar al dueño los frutos de la
viña y rechazan y matan a los enviados. Los labradores simbolizan a los
dirigentes del pueblo que rechazan a los profetas (enviados por Dios).
Y Jesús da un
paso más, al decir que el propietario envía a su propio hijo diciéndose: “tendrán
respeto por mi hijo”, pero los labradores rechazan al hijo y lo matan. Ciertamente
Jesús está hablando de sí mismo, de su muerte, que acontecerá unos pocos días
después, por decisión de los dirigentes del pueblo judío.
Pero la parábola también habla de toda nuestra propia historia. Así, nos preguntamos: ¿Qué significa para nosotros “y se marchó lejos”? Significa que Dios nos da un tiempo para crecer y asumir nuestra responsabilidad en el vivir de cada día.
Por tanto, esta parábola está hablándonos también de la historia humana, que es, en una gran parte, una tragedia, como en nuestro mundo cómo hay quienes manejan países y pueblos como si se tratara de su propiedad privada, con el objetivo de asegurar sus intereses particulares o partidistas. Los dueños del mundo se apoderan de la vida de los ciudadanos, de los recursos naturales, del control de poblaciones, imponiendo sus criterios, aunque para muchísimas personas signifiquen la muerte, el abandono, la miseria continúa. Estos poderes económicos, ideológicos y políticos viven a costa de la muerte.
La viña es el mundo,
la tierra en la que hemos nacido y vivimos; la viña es la humanidad entera, de
la que Dios espera frutos según su designio: frutos de libertad, de
misericordia, de dialogo, de fraternidad.
A Jesús lo
desecharon, y, sin embargo, fue el Hijo enviado de Dios, muerto y Resucitado, la
piedra fundamental sobre la que debemos construir un mundo más humano y lleno
de esperanza.
LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
sábado, 30 de septiembre de 2023
Día 1 octubre de 2023. Domingo 26 del Tiempo Ordinario.
LECTURAS
- Ezequiel 18, 25-28
- Salmo responsorial 24, 4bc-5.7-7.8-9
- Filipenses 2, 1-11
- Mateo 21, 28-32
“Ir a la viña” quiere decir que Dios nos
llama a todos y envía al ambiente y sociedad donde vivimos, pidiéndonos vivir
según su voluntad, es decir, poniendo amor, justicia, perdón, búsqueda del bien
para todos, creando relaciones solidarias y fraternas, respeto y ayuda mutua;
es decir, poner más humanidad en nuestro vivir cotidiano.
En la parábola se indica que no es lo
mismo “decir” que “hacer”. Delante de Dios una persona no vale por lo que dice,
sino por lo que hace; no vale por lo que reza a Dios, sino por el esfuerzo que
pone en hacer la voluntad de Dios, como dijo Jesús: “no todo el que me dice: ¡Señor,
Señor!, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad del Padre”.
San Pablo, en la segunda lectura,
nos invita a mirar y seguir a Jesucristo, enviado por el Padre a su viña, el
mundo, donde vivió según el proyecto de Dios. Es cristiano el que sigue a Cristo,
lo que implica aprender de él y hacer como él, de modo que aquellos que traten
con nosotros, descubran en nuestro trato que somos de Jesús porque nos
parecemos a él. Nos propone como seguidores de
Cristo mantenernos concordes con un mismo amor y un mismo sentir, no actuar por
rivalidad y ostentación, no buscar el interés particular sino el interés de los
demás. En definitiva, nos pide tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús, que
siendo Dios se hizo hombre, humilde y servidor de todos para reconciliarnos y
hacernos hijos de Dios. El fruto que Jesús nos pide es que
nuestra vida transpire su propia vida, como bien dijo: “En esto conocerán todos
que sois mis discípulos: si os amáis unos a otros".
Esta parábola del hombre que tenía
dos hijos es también para nosotros, ya que podemos vernos reflejados en ellos,
cuando experimentamos la contradicción entre el “decir” y el “hacer."
Al principio de la parábola Jesús dice:
“¿qué os parece?”; esta pregunta nos la hace hoy a nosotros. Por ello,
podríamos preguntarnos: nuestro sí a Dios ¿es solo de palabra o acompañan también
las obras? Solo respondiendo positivamente a su
llamada interior es posible encontrar la alegría, la paz del corazón y un
sentido pleno a nuestra vida. San Agustín decía:” Ama y dilo con tu vida”.
LECTIO DIVINA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
“Ir a la viña” quiere decir que Dios nos
llama a todos y envía al ambiente y sociedad donde vivimos, pidiéndonos vivir
según su voluntad, es decir, poniendo amor, justicia, perdón, búsqueda del bien
para todos, creando relaciones solidarias y fraternas, respeto y ayuda mutua;
es decir, poner más humanidad en nuestro vivir cotidiano.
En la parábola se indica que no es lo
mismo “decir” que “hacer”. Delante de Dios una persona no vale por lo que dice,
sino por lo que hace; no vale por lo que reza a Dios, sino por el esfuerzo que
pone en hacer la voluntad de Dios, como dijo Jesús: “no todo el que me dice: ¡Señor,
Señor!, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad del Padre”.
San Pablo, en la segunda lectura, nos invita a mirar y seguir a Jesucristo, enviado por el Padre a su viña, el mundo, donde vivió según el proyecto de Dios. Es cristiano el que sigue a Cristo, lo que implica aprender de él y hacer como él, de modo que aquellos que traten con nosotros, descubran en nuestro trato que somos de Jesús porque nos parecemos a él. Nos propone como seguidores de Cristo mantenernos concordes con un mismo amor y un mismo sentir, no actuar por rivalidad y ostentación, no buscar el interés particular sino el interés de los demás. En definitiva, nos pide tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús, que siendo Dios se hizo hombre, humilde y servidor de todos para reconciliarnos y hacernos hijos de Dios. El fruto que Jesús nos pide es que nuestra vida transpire su propia vida, como bien dijo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os amáis unos a otros".
Esta parábola del hombre que tenía dos hijos es también para nosotros, ya que podemos vernos reflejados en ellos, cuando experimentamos la contradicción entre el “decir” y el “hacer."
Al principio de la parábola Jesús dice: “¿qué os parece?”; esta pregunta nos la hace hoy a nosotros. Por ello, podríamos preguntarnos: nuestro sí a Dios ¿es solo de palabra o acompañan también las obras? Solo respondiendo positivamente a su llamada interior es posible encontrar la alegría, la paz del corazón y un sentido pleno a nuestra vida. San Agustín decía:” Ama y dilo con tu vida”.
LECTIO DIVINA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
viernes, 22 de septiembre de 2023
Día 24 septiembre de 2023. Domingo 25 del Tiempo Ordinario.
Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado 2023
LECTURAS
- Isaías 55, 6-9
- Salmo responsorial 144,2-3.8-9.17-18
- Filipenses 1, 20c-24.27a
- Mateo 20, 1-16a
Con la parábola del evangelio, Jesús no pretende darnos una lección de justicia social en cuestiones
laborales. Lo que Jesús quiere subrayar es que Dios tiene una lógica distinta a
nuestra lógica humana como ya anunció el profeta Isaías: “Porque mis planes no
son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos”, dice Dios por boca
del profeta (1ª lectura).
Que el
propietario dé a todos la misma paga, está indicando que Dios, el dueño de la
viña, que es nuestro mundo, nos envía a trabajar, es decir, a realizarnos como
personas y vivir de manera positiva y honesta, haciendo posible un mundo de justicia,
de paz, de perdón, de amor. Y el denario es símbolo del premio que
Dios concede a los hombres y mujeres que viven según su voluntad, que no es
otra que la vida plena y eterna, en comunión de vida con Él.
El mensaje de
fondo de la parábola es: Dios ama a los hombres y mujeres porque somos sus
hijos, y nos llama a vivir con Él participando de su amor. Por eso quienes
viven y trabajan, según Dios, en su campo, que es nuestro mundo, viven en
comunión con Él, ahora; y más allá de este mundo, a la caída del sol, él nos dará
parte en su vida por toda la eternidad. Eso simboliza el “denario”.
El cristiano de
verdad, en realidad va encontrando la recompensa de Dios en la vivencia diaria
de su vocación, disfrutando en el trabajo que realiza cada día: el médico que
cuida de los pacientes y trata atentamente, el maestro que enseña a los niños
por vocación, la madre o ama de casa que cuida de los suyos de sol a sol, el
mecánico que hace su trabajo cuidadosamente como servicio al cliente, el catequista
o la catequista que, semana tras semana, dedica su tiempo a enseñar a niños y
jóvenes el mensaje de Jesús, el grupo del coro que cada domingo anima la misa
para hacerla más participativa y alegre, los miembros del grupo de Cáritas que
dedican su tiempo a atender a los que más lo necesitan, la esposa o esposo que,
en la ancianidad, cuida de su cónyuge con paciencia y amor. En el “bien hacer” de cada día, se está
recibiendo la paga de Dios, que un día será definitiva junto a Dios y junto a todos
los que están con Dios.
Hoy tenemos que
decir a Jesús: gracias, Señor, por tu bondad; gracias por invitarnos a trabajar
en tu viña; gracias por acogernos a todos por igual.
LECTIO DIVINA DE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
JORNADA MUNDAL DEL MIGRANTE Y EL REFUGIADO
En
su mensaje, el Papa Francisco recuerda que “Los migrantes escapan debido a
la pobreza, al miedo, a la desesperación” y señala que algunas de las causas
más visibles de la migración son “las persecuciones, las guerras, los fenómenos
atmosféricos y la miseria”
En esta línea,
el Santo Padre indica en el mensaje que “es necesario un esfuerzo conjunto de
cada uno de los países y de la comunidad internacional para que se asegure a
todos el derecho a no tener que emigrar, es decir, la posibilidad de vivir en paz y con dignidad en la propia
tierra”.
Asimismo, el
Papa solicita “reconocer en el migrante no sólo un hermano o una hermana en
dificultad, sino a Cristo mismo que llama a nuestra puerta” y añade que
“mientras trabajamos para que toda migración pueda ser fruto de una decisión
libre, estamos llamados a tener el máximo respeto por la dignidad de cada
migrante”. “Dondequiera que
decidamos construir nuestro futuro, en el país donde hemos nacido o en otro
lugar, lo importante es que haya siempre allí una comunidad dispuesta a acoger,
proteger, promover e integrar a todos, sin distinción y sin dejar a nadie
fuera”, escribió el Papa Francisco.
ORACION DE LA JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE
Y EL REFUGIADO 2023
Oh Dios, Padre todopoderoso: concédenos la
gracia de comprometernos activamente en favor de la justicia, la solidaridad y
la paz, para que a todos tus hijos se les asegure la libertad de elegir si
migrar o quedarse.
Concédenos la valentía de denunciar
todos los horrores de nuestro mundo, de luchar contra toda injusticia que
desfigura la belleza de tus criaturas y la armonía de nuestra casa común.
Sostennos con la fuerza de tu Espíritu, para
que podamos manifestar tu ternura a cada migrante que pones en nuestro camino y
difundir en los corazones y en cada ambiente la cultura del encuentro y del
cuidado.
Con la parábola del evangelio, Jesús no pretende darnos una lección de justicia social en cuestiones
laborales. Lo que Jesús quiere subrayar es que Dios tiene una lógica distinta a
nuestra lógica humana como ya anunció el profeta Isaías: “Porque mis planes no
son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos”, dice Dios por boca
del profeta (1ª lectura).
Que el
propietario dé a todos la misma paga, está indicando que Dios, el dueño de la
viña, que es nuestro mundo, nos envía a trabajar, es decir, a realizarnos como
personas y vivir de manera positiva y honesta, haciendo posible un mundo de justicia,
de paz, de perdón, de amor. Y el denario es símbolo del premio que
Dios concede a los hombres y mujeres que viven según su voluntad, que no es
otra que la vida plena y eterna, en comunión de vida con Él.
El mensaje de fondo de la parábola es: Dios ama a los hombres y mujeres porque somos sus hijos, y nos llama a vivir con Él participando de su amor. Por eso quienes viven y trabajan, según Dios, en su campo, que es nuestro mundo, viven en comunión con Él, ahora; y más allá de este mundo, a la caída del sol, él nos dará parte en su vida por toda la eternidad. Eso simboliza el “denario”.
El cristiano de verdad, en realidad va encontrando la recompensa de Dios en la vivencia diaria de su vocación, disfrutando en el trabajo que realiza cada día: el médico que cuida de los pacientes y trata atentamente, el maestro que enseña a los niños por vocación, la madre o ama de casa que cuida de los suyos de sol a sol, el mecánico que hace su trabajo cuidadosamente como servicio al cliente, el catequista o la catequista que, semana tras semana, dedica su tiempo a enseñar a niños y jóvenes el mensaje de Jesús, el grupo del coro que cada domingo anima la misa para hacerla más participativa y alegre, los miembros del grupo de Cáritas que dedican su tiempo a atender a los que más lo necesitan, la esposa o esposo que, en la ancianidad, cuida de su cónyuge con paciencia y amor. En el “bien hacer” de cada día, se está recibiendo la paga de Dios, que un día será definitiva junto a Dios y junto a todos los que están con Dios.
Hoy tenemos que
decir a Jesús: gracias, Señor, por tu bondad; gracias por invitarnos a trabajar
en tu viña; gracias por acogernos a todos por igual.
LECTIO DIVINA DE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
JORNADA MUNDAL DEL MIGRANTE Y EL REFUGIADO
ORACION DE LA JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE
Y EL REFUGIADO 2023
Oh Dios, Padre todopoderoso: concédenos la
gracia de comprometernos activamente en favor de la justicia, la solidaridad y
la paz, para que a todos tus hijos se les asegure la libertad de elegir si
migrar o quedarse.
Concédenos la valentía de denunciar
todos los horrores de nuestro mundo, de luchar contra toda injusticia que
desfigura la belleza de tus criaturas y la armonía de nuestra casa común.
Sostennos con la fuerza de tu Espíritu, para
que podamos manifestar tu ternura a cada migrante que pones en nuestro camino y
difundir en los corazones y en cada ambiente la cultura del encuentro y del
cuidado.
viernes, 15 de septiembre de 2023
Día 17 septiembre de 2023. Domingo XXIV del Tiempo Ordinario.
LECTURAS
- Eclesiástico 27, 30-28,7
- Salmo responsorial
- Romanos 14,7-9
- Mateo 18,21-35
Jesús, con la parábola del evangelio, pone el perdón como base para una buena convivencia humana. Sin el perdón no hay vida
comunitaria, ni relaciones auténticas.
El
perdón cristiano nace de la experiencia de haber sido perdonados por Dios; y
solo tendremos experiencia si tenemos conciencia y nos relacionamos con Dios. Quién
ha experimentado la misericordia de Dios no puede andar calculando hasta dónde
debe perdonar al prójimo, porque Dios nos ha perdonado inmensamente, cómo al
empleado al que le perdona los 10.000 talentos. Así pues, no olvidemos lo que reprocha el rey
al empleado inmensamente perdonado y que no perdona: “¿No debías tú también
tener compasión de tu compañero como yo tuve compasión de ti?”
En nuestros
telediarios, no hay día, que no aparezcan noticias trágicas: asesinatos por
ajustes de cuentas entre parejas sentimentales o dentro de la familia. En el
fondo, se trata de personas que no han sabido crecer como personas. Los
psicólogos tienen mucho que decirnos sobre toda esta problemática tan
generalizada, especialmente en nuestro país.
Jesús nos enseña en el Evangelio que quien no tiene
conciencia vital del perdón de Dios, no sabe comprender ni amar a los demás y corre
el riesgo de vivir sin entrañas, como el empleado de la parábola, que endurece
cada vez más sus exigencias y niega a su compañero la comprensión y el perdón. Quien
olvida lo mucho que a él se le perdona, se vuelve duro de corazón con los demás.
Y quién se niega
a conceder el perdón, se hace daño a sí mismo, aunque no lo quiera. El odio es
como el cáncer que corroe a la persona y envenena las relaciones humanas y la
convivencia. La película “El mayor regalo” habla de la paz interior que gana
quién siendo víctima, ha sido capaz de perdonar a su victimario. En lugar de alimentar
el odio, perdonando ha recuperado la alegría y las ganas de vivir.
Hay mucha
gente que no capta bien lo que significa la invitación de Jesús al perdón, incluso
considera ridículo perdonar. Pero perdonar no
significa ignorar las injusticias cometidas, ni aceptarlas de manera pasiva o
indiferente. Al contrario, si uno perdona es precisamente para destruir de
alguna manera la raíz del mal, y para ayudar al otro a rehabilitarse y actuar
de manera diferente en el futuro.
Es normal que, ante
la injusticia sintamos disgusto, enfado e indignación; sin embargo, otra cosa
es el odio, el rencor y la venganza, puesto que son instintos de muerte que
dañan profundamente a quien vive en esa dinámica.
Jesús no habla del
perdón desde la teoría: si recordamos su última oración en la Cruz fue: “Padre perdónales,
porque no saben lo que hacen”. Esta
oración es expresión de un amor sin límites y de un amor solidario.
LECTIO DIVINA PARROQUIA SAN ISIDRO DE ALMANSA
INSCRIPCIÓN EN LA CATEQUESIS PARROQUIAL DE INICACIÓN CRISTIANA
Cuantos padres y madres deseen inscribir a sus hijos, de 2º de Primeria, en la Catequesis parroquial de iniciación cristiana, pueden pasar por el despacho parroquial, dónde se les informará y podrán recibir el impreso de solicitud de Catequesis para el curso 2023-24.Por las tardes, de 19,00h a 20,00h, y de 20,30h a 21,00h, durante el mes de septiembre, porque comenzaremos el 3 de octubre.
- Eclesiástico 27, 30-28,7
- Salmo responsorial
- Romanos 14,7-9
- Mateo 18,21-35
Jesús, con la parábola del evangelio, pone el perdón como base para una buena convivencia humana. Sin el perdón no hay vida
comunitaria, ni relaciones auténticas.
El
perdón cristiano nace de la experiencia de haber sido perdonados por Dios; y
solo tendremos experiencia si tenemos conciencia y nos relacionamos con Dios. Quién
ha experimentado la misericordia de Dios no puede andar calculando hasta dónde
debe perdonar al prójimo, porque Dios nos ha perdonado inmensamente, cómo al
empleado al que le perdona los 10.000 talentos. Así pues, no olvidemos lo que reprocha el rey
al empleado inmensamente perdonado y que no perdona: “¿No debías tú también
tener compasión de tu compañero como yo tuve compasión de ti?”
En nuestros telediarios, no hay día, que no aparezcan noticias trágicas: asesinatos por ajustes de cuentas entre parejas sentimentales o dentro de la familia. En el fondo, se trata de personas que no han sabido crecer como personas. Los psicólogos tienen mucho que decirnos sobre toda esta problemática tan generalizada, especialmente en nuestro país.
Jesús nos enseña en el Evangelio que quien no tiene
conciencia vital del perdón de Dios, no sabe comprender ni amar a los demás y corre
el riesgo de vivir sin entrañas, como el empleado de la parábola, que endurece
cada vez más sus exigencias y niega a su compañero la comprensión y el perdón. Quien
olvida lo mucho que a él se le perdona, se vuelve duro de corazón con los demás.
Y quién se niega
a conceder el perdón, se hace daño a sí mismo, aunque no lo quiera. El odio es
como el cáncer que corroe a la persona y envenena las relaciones humanas y la
convivencia. La película “El mayor regalo” habla de la paz interior que gana
quién siendo víctima, ha sido capaz de perdonar a su victimario. En lugar de alimentar
el odio, perdonando ha recuperado la alegría y las ganas de vivir.
Hay mucha gente que no capta bien lo que significa la invitación de Jesús al perdón, incluso considera ridículo perdonar. Pero perdonar no significa ignorar las injusticias cometidas, ni aceptarlas de manera pasiva o indiferente. Al contrario, si uno perdona es precisamente para destruir de alguna manera la raíz del mal, y para ayudar al otro a rehabilitarse y actuar de manera diferente en el futuro.
Es normal que, ante
la injusticia sintamos disgusto, enfado e indignación; sin embargo, otra cosa
es el odio, el rencor y la venganza, puesto que son instintos de muerte que
dañan profundamente a quien vive en esa dinámica.
Jesús no habla del
perdón desde la teoría: si recordamos su última oración en la Cruz fue: “Padre perdónales,
porque no saben lo que hacen”. Esta
oración es expresión de un amor sin límites y de un amor solidario.
LECTIO DIVINA PARROQUIA SAN ISIDRO DE ALMANSA
INSCRIPCIÓN EN LA CATEQUESIS PARROQUIAL DE INICACIÓN CRISTIANA
sábado, 2 de septiembre de 2023
Día 3 septiembre de 2023. Domingo XXII del Tiempo Ordinario.
LECTURAS
- Jeremías 20,7-9
- Salmo responsorial
- Romanos 12, 1-2
- Mateo 16, 21-27
Jesús manifiesta
claramente a sus discípulos que su camino pasa por el sufrimiento; va a sufrir,
morir y resucitar. Y el texto dice que desde entonces Jesús empezó a hablar
abiertamente de su pasión.
Ya hemos
escuchado la reacción de Pedro quien dice a Jesús: “No lo permita Dios, Señor. Eso
no puede pasarte”. Jesús responde con dureza a Pedro: “Quítate de mí vista, Satanás,
que me haces tropezar”. Pero la
respuesta de Jesús, aunque dura, no es un rechazo sino, más bien, una
invitación a que se sitúe como discípulo. Literalmente Jesús le dice: “Ponte
detrás de mí”, que es como decirle: “tu puesto es ser discípulo, sígueme y
camina siguiendo mis pasos”. Sin duda que Pedro hizo aquella “corrección” a
Jesús, porque le resultaba “escandaloso” que Jesús tenga que pasar por el
sufrimiento, y también por la falsa idea que tenía del Mesías, y que Jesús
corrige.
El Apóstol
Pedro representa aquí a los discípulos de todos los tiempos, también a nosotros
que, a veces, no comprendemos a Jesús y nos enfadamos con él porque no hace lo
que a nosotros nos gustaría. Como a Pedro, también Jesús nos dice a nosotros de
situarnos en actitud de seguimiento, reorientando nuestra vida y siguiendo sus
pasos en fidelidad a Dios. Y Jesús nos hace
una pregunta para motivar nuestra entrega y seguimiento: “¿de qué le sirve a un
hombre o mujer ganar el mundo entero si malogra su vida? En la sociedad actual
lo tenemos todo, pero nos falta lo esencial, y así se explica que se viva en
tensión, con ansiedad, aburrimiento o estrés, lo que conduce, a no pocos, a una
vida vacía y sin sentido, incluso quitarse la viday por eso cada vez más gente
se quita la vida, como leemos en periódicos y escuchamos en TV.
Muchos
cristianos no han llegado a entender el Evangelio y han desfigurado la llamada
de Jesús a “tomar la cruz”. Dios no quiere el
sufrimiento, ni Jesús buscó sufrir por sufrir, ni morir por morir, ni quiere el
sufrimiento para los demás. No olvidemos que “Jesús pasó por el mundo haciendo
el bien: curando a los enfermos, perdonando a los pecadores, liberando del mal,
animando y dando esperanza a los marginados…”
Jesús pasó por
el sufrimiento por ser fiel a Dios y servir a los demás hasta el final. Y en la
muerte de Jesús en la cruz, se manifestó el amor de Dios que, en Jesucristo, se
entrega hasta la muerte, lo mismo que en nuestro caso, sirviendo atentamente a
los demás se manifestará que somos discípulos de Jesús porque nos parecemos a
él.
LECTIO DIVINA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA
Jesús manifiesta
claramente a sus discípulos que su camino pasa por el sufrimiento; va a sufrir,
morir y resucitar. Y el texto dice que desde entonces Jesús empezó a hablar
abiertamente de su pasión.
Ya hemos escuchado la reacción de Pedro quien dice a Jesús: “No lo permita Dios, Señor. Eso no puede pasarte”. Jesús responde con dureza a Pedro: “Quítate de mí vista, Satanás, que me haces tropezar”. Pero la respuesta de Jesús, aunque dura, no es un rechazo sino, más bien, una invitación a que se sitúe como discípulo. Literalmente Jesús le dice: “Ponte detrás de mí”, que es como decirle: “tu puesto es ser discípulo, sígueme y camina siguiendo mis pasos”. Sin duda que Pedro hizo aquella “corrección” a Jesús, porque le resultaba “escandaloso” que Jesús tenga que pasar por el sufrimiento, y también por la falsa idea que tenía del Mesías, y que Jesús corrige.
El Apóstol Pedro representa aquí a los discípulos de todos los tiempos, también a nosotros que, a veces, no comprendemos a Jesús y nos enfadamos con él porque no hace lo que a nosotros nos gustaría. Como a Pedro, también Jesús nos dice a nosotros de situarnos en actitud de seguimiento, reorientando nuestra vida y siguiendo sus pasos en fidelidad a Dios. Y Jesús nos hace una pregunta para motivar nuestra entrega y seguimiento: “¿de qué le sirve a un hombre o mujer ganar el mundo entero si malogra su vida? En la sociedad actual lo tenemos todo, pero nos falta lo esencial, y así se explica que se viva en tensión, con ansiedad, aburrimiento o estrés, lo que conduce, a no pocos, a una vida vacía y sin sentido, incluso quitarse la viday por eso cada vez más gente se quita la vida, como leemos en periódicos y escuchamos en TV.
Muchos cristianos no han llegado a entender el Evangelio y han desfigurado la llamada de Jesús a “tomar la cruz”. Dios no quiere el sufrimiento, ni Jesús buscó sufrir por sufrir, ni morir por morir, ni quiere el sufrimiento para los demás. No olvidemos que “Jesús pasó por el mundo haciendo el bien: curando a los enfermos, perdonando a los pecadores, liberando del mal, animando y dando esperanza a los marginados…”
Jesús pasó por
el sufrimiento por ser fiel a Dios y servir a los demás hasta el final. Y en la
muerte de Jesús en la cruz, se manifestó el amor de Dios que, en Jesucristo, se
entrega hasta la muerte, lo mismo que en nuestro caso, sirviendo atentamente a
los demás se manifestará que somos discípulos de Jesús porque nos parecemos a
él.
LECTIO DIVINA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA












