sábado, 25 de febrero de 2023

Día 26 febrero de 2023. Domingo 1º de Cuaresma.



 



LECTURAS

  • Génesis 2,7-9; 3,1-7
  • Salmo responsorial
  • Romanos 5,12-19
  • Mateo 4,1-11


  •     La cuaresma en un tiempo favorable para analizar la trayectoria de nuestra vida como cristianos que somos y descubrir que, con frecuencia, damos pasos que nos alejan de lo que más nos conviene.  Más importante que mirar hacia atrás angustiándonos por los pasos mal dados, es más importante descubrir el rumbo adecuado y caminar en esa dirección. Pero resulta que no podemos saber dónde está la meta, porque nunca estuvimos allí. Aquí viene en nuestra ayuda la experiencia de otros seres humanos que sí han llegado a ella. Para nosotros, el hombre que más cerca estuvo de ella es Jesús; por eso debemos fijarnos en él y tomarlo como guía en nuestra vida, no para mirarlo desde fuera sino para descubrir en nosotros lo que él descubrió.
  • La tentación es algo inherente a todo ser humano, y Jesús por la encarnación es verdadero hombre. A todos se nos dan multitud de posibilidades de plenitud, pero alcanzarla supone poner toda la carne en el asador, es decir, inteligencia, decisión y voluntad. Quien no se haya enterado de que la vida implica esfuerzo, tiene asegurado el fracaso total.

     El relato del evangelio de hoy resume todas las pruebas que tuvo que superar Jesús a lo largo su vida histórica, condensadas en un episodio al comienzo de su vida pública como hemos leído.  En Jesús las tentaciones tienen una connotación especial: cómo desarrollar su auténtico mesianismo frente al mesianismo davídico que esperaban los judíos.

      Lo realmente importante es que Jesús fue tentado como cualquiera de nosotros, acosado por debilidades y oscuridades, pero que superó positivamente, cumpliendo su misión según el plan de Dios. Como podemos apreciar, el texto de hoy es un relato de alto contenido simbólico en el que se muestra a Jesús, como hombre que es, igual que cualquiera de nosotros. Se retira al desierto, probablemente para asegurarse en su misión antes de llevarla a cabo definitivamente.



  •  LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

    HOJA DOMINICAL DIOCESANA 


COLECTA A FAVOR DE VICTIMAS TERREMOTO DE TURQUÍA  Y SIRIA

El domingo 2º de Cuaresma (4-5 de marzo), las Colectas en las Misas de esta Parroquia se destinarán para ayuda a las victimas del terremoto de Turquía y Siria.

CUARESMA 2023

-      Vía Crucis: todos los viernes, al terminar la Misa: 8 de la tarde.
-      Vísperas y Exposición con el Santísimo: los miércoles: 8 de la tarde.
-      29 de marzo (miércoles): 8 tarde: Charla sobre el perdón y la reconciliación.
-      4 de abril (martes santo): Celebración Penitencial comunitaria y confesiones.





domingo, 19 de febrero de 2023

Día 19 febrero de 2023. Domingo VII del Tiempo Ordinario.

 LECTURAS

  • Levítico 19,1-2.17-18
  • Salmo responsorial  102,1-2.3-4.8.10.12-13
  • 1 Corintios 3,16-23
  • Mateo 5,38-48


Las 3 lecturas de hoy llevan como denominador común el "amor".

En la 1ª lectura el camino para llegar a Dios empieza con el respeto hacia la vida y la dignidad del otro, y es así como se vive la verdadera relación con Dios.

San Pablo, en la carta a los corintios, considera al ser humano como el templo de Dios y morada del Espíritu; con esto quiere decir que cada persona es presencia concreta de Dios en la historia humana. Por eso dirá Jesús “lo que hagáis a uno de estos, mis Más pequeños hermanos, a mí me lo hacéis”.

También en Mateo, el elemento fundamental es el amor, un amor que no se limita a un grupo reservado de personas, los de mi grupo, sino que llega incluso a los enemigos; es un amor para todos, expresión propia del amor de Dios que no distingue entre buenos y malos, basado en los valores de la misericordia y solidaridad.

Jesús nos invita a desarrollar nuestra vida y relación con los demás como hijos de Dios, creados a su imagen. Así, frente a la antigua ley de Talión, (que buscaba una justicia correlativa al mal sufrido, frente a la venganza desordenada de quien se toma la justicia por su mano), Jesús da una máxima  de comportamiento que más allá: no reaccionar al mal con el mal, sino que nuestro comportamiento sea un reflejo del modo cómo Dios actúa con nosotros, que siempre lo hace con bondad desmedida, siendo como dice el refrán “de tal palo tal astilla.

 Jesús, con sus palabras nos sorprende. Por ello, después de escuchar el evangelio de hoy, nos preguntamos: ¿es posible llevar a la vida lo que acabamos de escuchar? Lo que Jesús nos dice es que la norma ya no es: “lo que otro te hace a ti, hazlo tú a él”; esta es una norma antigua. La propuesta de Jesús es que lo mismo que Dios-Padre me ha perdonado,  así también yo debo perdonar; así, la mirada al Dios de la misericordia que se apiada de mí ha de ser la norma que guíe mi comportamiento con los demás, aunque humanamente no parezca razonable.

Jesús, con esta enseñanza y con su propia vida, nos dice que es posible actuar así, y además,  Jesús nos asegura que nos acompaña cada día, con la fuerza y presencia  del Espíritu Santo.

LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

lunes, 13 de febrero de 2023

Día 12 febrero de 2023. Domingo 6º del Tiempo Ordinario.


 DIA DE MANOS UNIDAS


LECTURAS

  • Sirácida 15,16-21
  • Salmo responsorial 118, 1-2.4-5.17-18.33-34
  • 1 Corintios 2.6-10
  • Mateo 5,17-37

En nuestro vivir de cada día, constantemente hacemos elecciones y tomamos decisiones; unas veces, entre posibles opciones buenas, tenemos que preguntarnos cuál o cuáles son las mejores; otras veces, puede que se nos presenten opciones negativas, por lo que, si queremos andar en verdad, debemos optar por el rechazo claro. Y en ocasiones, al hacer una elección, debemos renunciar a otras posibilidades. Así, nuestra vida es un continuo elegir u optar, y eso también ocurre en el campo religioso.

Tenemos la libertad de elegir, pero dependerá de la decisión que tomemos para acercarnos más o menos al proyecto de Dios sobre nosotros, de aquí que descubrir la voluntad de Dios exige un esfuerzo continuo de búsqueda. Jesús nos da una clave muy importante para acercarnos a los planes de Dios y superar el puro legalismo o nuestros razonamientos utilitaristas; esta clave es el amor: el que ama cumple la ley entera y, ciertamente, se acerca a Dios.

Para nosotros, escuchar a Jesús es de suma importancia porque nos indica actitudes que nos ayudan a vivir como verdaderos discípulos suyos. Así, frente a aquellos que lo acusaban de ir contra la Ley y los Profetas, Jesús respondió que él no ha venido a suprimirla, sino a perfeccionarla y darle cumplimiento, y ofrece su criterio diciendo: “habéis oído que se dijo a los antiguos: “no matarás”, pero yo os digo: “todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado”. Por tanto, no basta, según Jesús, con evitar el asesinato externo, sino que es necesario que los hombres y mujeres superemos todo tipo de violencia contra el prójimo: el insulto, la descalificación, los comentarios negativos y destructivos; todo eso va matando poco a poco a las personas, de modo que se puede matar también con las palabras, con el chismorreo de la lengua o con mensajes  WhatsApp.

  Resumiendo, se puede decir que Jesús pone de relieve la importancia de la verdad y de la autenticidad en nuestras relaciones que, a menudo, se encuentran contaminadas por la mentira, la ambigüedad de las palabras, el doble sentido y la falsedad. Jesús nos propone ir más allá de la Ley, superando la escala de valores que regula nuestra sociedad, y nos invita a amar sin medida, como él nos ama, como Dios nos ama.

Podemos preguntarnos: ¿Qué pasos de conversión me pide el Evangelio de hoy? ¿A qué me comprometo de verdad?

LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA


En el día de hoy, también Manos Unidas nos invita a elegir entre nuestra comodidad o prestar atención a quienes sufren hambre o subdesarrollo. El amor que Jesús nos propone consiste en trabajar por superar las dificultades y sufrimientos de tantos hermanos nuestros, especialmente en países del Tercer Mundo.

Desde nuestra oración y solidaridad tenemos presente el terremoto de Turquía y Siria, y la guerra de Ucrania, que es un terremoto permanente; lugares donde vemos tantas personas que sufren la muerte por causa del egoísmo  humano, caso  de la guerra, o  por motivos geológicos, caso de los terremotos, donde se hace presente el misterio de tantas personas que pierden la vida, o quedan heridos, perdiendo casas y bienes. Y tantos otros lugares del mundo donde muchas personas, que no son noticia, pero son también víctimas del hambre, de la muerte, de la miseria.

La Colecta de hoy se destina a Manos Unidas.



 



sábado, 4 de febrero de 2023

Día 5 febrero de 2023. Domingo VI del Tiempo Ordinario.

 LECTURAS

  • Isaías 58,7-10
  • Salmo responsorial
  • 1 Corintios 2,1-5
  • Mateo 5,13-16


En el evangelio de hoy Jesús nos enseña a partir de  imágenes tan sencillas como la luz y la sal, transmitiéndonos un mensaje muy profundo.

En efecto, si una vela está encendida, necesariamente tiene que iluminar. El mensaje del evangelio va por ahí: todo el que ha alcanzado la iluminación, ilumina. Pero ¿qué queremos decir que una persona está iluminada? Está claro que no nos referimos a ninguna clase de luz material. Nos referimos más bien a un ser humano que ha despertado, es decir que ha desplegado todas sus posibilidades de ser humano. Estaríamos hablando del ideal de ser humano. Esto es precisamente lo que nos está diciendo el evangelio: que el verdadero discípulo de Jesús está iluminado, porque en él se refleja Jesús y, en consecuencia, es capaz  de iluminar a los demás. 

Hay un aspecto en el que la sal y la luz coinciden.  La sal sola, solo es útil cuando acompaña a los alimentos para sazonarlos o conservarlos. La sal, para salar, tiene que deshacerse, disolverse, dejar de ser lo que era. Lo mismo, la luz brilla en la oscuridad.

 La lámpara o la vela producen luz, pero el aceite o la cera se consumen. ¿Qué quiere decir esto aplicado al cristiano? Quiere decir que “mi existencia” solo tendrá sentido en la medida que me consuma en beneficio de los demás.

La sal actúa desde el anonimato. ¡Veamos! Si un alimento tiene la cantidad precisa, pasa desapercibida, nadie se acuerda de la sal. Cuando a un alimento le falta sal o tiene demasiada, entonces nos acordamos de ella. Lo que importa no es la sal, sino la comida sazonada.

Jesús nos dice: “sois la sal, sois la luz”. El artículo determinado nos advierte que no hay otra sal, que no hay otra luz. Con ello, nos deja claro que el mundo de los cristianos no es un mundo cerrado y aparte. La salvación que propone Jesús es la salvación para todos. La única historia, el único mundo que existe tiene que quedar sazonado e iluminado por la vida de los que siguen a Jesús.

 Los cristianos tenemos el peligro de pensar que lo somos sólo cuando estamos en la iglesia, y no es así. En la Misa del domingo Jesús nos carga las pilas, nos da su espíritu y vida, pero al terminar la Misa, nos envía a la calle, donde vivimos y nos movemos, y allí ser sus testigos con palabras y obras, como indica al final del evangelio: “Alumbre así vuestra luz a los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre”. Toda obra hecha desde el amor y la compasión es luz y sal.


LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

 

 

 

 

lunes, 30 de enero de 2023

Día 29 enero de 2023. Domingo IV del Tiempo Ordinario.

 LECTURAS

  • Sofonías 2,3;3,12-13
  • Salmo responsorial
  • 1 Cor 1,26-32
  • Mateo 5,1-12

Todo ser humano busca para sí y para los suyos ser felices y, en consecuencia, se toman diversos caminos, para llegar a conseguirlo. Ser feliz lo relacionamos con “vivir bien”. Los medios de comunicación social nos suelen dar claves, fórmulas, para llegar a vivir bien. También Dios quiere que seamos felices, y para ello nos hace propuestas que, muchas veces, chocan o contrastan con lo que nos propone nuestra sociedad.

Así, Dios nos propone la opción de vivir desde la bondad para llegar a ser pacíficos, honrados, misericordiosos, sinceros de corazón. Pero, sobre todo, nos ofrece el ejemplo de su propio hijo Jesús, que pasó por el mundo haciendo el bien, liberando del mal, amando hasta el extremo de dar su vida en favor de toda la humanidad. El sueño de Jesús no es la salvación de solo los perfectos, sino la plenitud de la humanidad; y esa tarea, que él inició, es la que debemos continuar aquellos que nos llamamos cristianos. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Qué significa para mí creer en Jesús.

En realidad, lo que quiere decir Jesús con las bienaventuranzas es que todos seríamos mucho más felices si tratáramos de desarrollar más lo humano en vez de estar obsesionados con rodearnos de tantas necesidades materiales superfluas. Jesús entiende la pobreza no en que seamos míseros, sino pensar en lo que podemos hacer cada día por los que nos necesitan, aunque nos cueste algo y que se puede resumir en dos actitudes: no ser cómplices de situaciones de injustica, y compartir lo que tenemos, usando las distintas vías que nos ofrecen garantía: Cáritas, Manos Unidas, Infancia Misionera, Domund, y otras ONGs, sean cristianas o no, pero que nos ofrezcan garantía de trabajar en favor de los pobres y contra las situaciones de pobreza.


LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA


         HOJA DOMINICAL DIOCESANA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





domingo, 22 de enero de 2023

Día 22 enero de 2023. Domingo 3º del Tiempo Ordinario.





LECTURAS

  • Isaías 8,23b-9,3
  • Salmo responsorial 
  • 1 Corintios 1,10-13.17
  • Mateo 4,12-23



      El “Reino de Dios” o “Reino de los cielos” es el núcleo de la predicación de Jesús.  Lo contrario del Reino de Dios no es el reino de Herodes o del emperador de Roma sino el “ego-ismo”. Si no reina  amor no hay Reino de Dios; en Jesús encontramos la fiel manifestación del dicho reino. Cuando decimos que Dios reina no hablamos de un señor que impone su dominio o voluntad, lo mismo que cuando decimos que reina la paz, o reina el terror en un lugar, no estamos diciendo que hay seres extraños que dominan la realidad, sino que pensamos en un ámbito en el que se desarrolla algo como es el amor o la maldad, fruto de la decisión de los seres humanos.  Del mismo nodo, al decir “reinado de Dios”, no se quiere decir que Dios está al margen, y que decide establecer nueva relación con los seres humanos. Significa que el ser humano desarrolla lo que tiene de espiritual y de divino que Dios ha puesto en el que viene a la vida, siendo Dios siempre el sostén y fundamento de la misma. Jesús nos ayuda a tomar conciencia de esa realidad de Dios que inunda todo nuestro ser.  Por eso, Jesús decía: “El Reino de Dios no está aquí, ni está allí, sino que está dentro de vosotros”. 

     El final del Evangelio presenta a Jesús que invita a dos parejas de hermanos pescadores a seguirle: “venid conmigo y os haré pescadores de hombres”. ¿Por qué pescadores de hombres? Esta expresión significa que son llamados a cuidar de la vida de los otros. La reacción de estos hermanos fue “inmediata”: dejaron las redes y le siguieron acogiendo la invitación de Jesús; abandonaron su modo de vida; por tanto, se operó en ellos una conversión que los llevó a estar, convivir con Jesús y dedicarse a la actividad que Jesús les propone. Se convierten en discípulos porque han encontrado alguien con quien merece la pena compartir la vida.

   También nosotros, que hemos recibido el bautismo, somos llamados a seguir a Jesús, esto es, escuchar su voz, poniendo toda nuestra confianza en él, abrirnos a su luz y amor, que llene nuestro corazón de su presencia.



LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

 



domingo, 15 de enero de 2023

Día 15. Domingo 2º del Tiempo Ordinario.

 



LECTURAS

  • Isaías 49,3.5-6
  • Salmo responsorial 39,2.4ab.7-8a.8b-9.10
  • 1 Corintios 1,1-3
  • Juan 1,29-34

       Al presentar el Bautista a Jesús diciendo  que es el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, está indicando que arranca el pecado allí donde está instalado, como  en las estructuras de la sociedad  y en el interior de nuestros corazones. 
       Pero ¿qué es el pecado del mundo? En el evangelio de Jn, el “pecado del mundo” tiene un significado muy preciso: es la mentalidad opuesta al proyecto de Dios, y que se manifiesta en la opresión que ejerce un ser humano sobre otro y que le impide desarrollarse como persona; por tanto, siempre que hay pecado hay opresor y víctima.
       Así pues, el pecado es todo lo que amenaza la vida dentro y fuera de nosotros, cuyos frutos son los cientos de millones de personas forzadas a vivir en la miseria y el hambre a causa de una injusta  distribución de la riqueza, resultado de la avaricia de multinacionales y países poderosos, el comercio de armas, que favorece las guerras en tantos puntos de la tierra, el tráfico de drogas que esclaviza  y deshumaniza a millones de personas, especialmente jóvenes, las escaladas de violencia terrorista por motivos económico, políticos o religiosos, las leyes que deterioran la vida humana, y más, las que están puestas para suprimirla como es el caso del aborto, el drama de los  refugiados  por motivos políticos y religiosos y de los inmigrantes que buscan mejor vida. 

     Pero también, es pecado del mundo nuestras hostilidades, que hacen difíciles las relaciones humanas, las relaciones familiares, nuestras pequeñas o grandes ambiciones, que nos hacen mirar a los demás por encima del hombro porque no los aceptamos o consideramos enemigos, y en vez de vivir relaciones de comunión y colaboración vivimos actitudes de desconfianza, distancia, indiferencia, incluso rencor y odio. El pecado del mundo es, ante todo, ausencia de amor e indiferencia ante las otras personas, con nombres y apellidos.
    Juan Bautista dice que Jesús “quita” el pecado. Pero ¿cómo lo “quita”? Jesús lo quita escogiendo el camino del servicio, de la humildad, de la entrega total hasta la muerte. Esa actitud anula toda forma de dominio, y así abrió el camino de la salvación, ayudando a los oprimidos a salir de la opresión. Ese es el camino para ser auténticamente humano.

     Jesús nos libra del pecado siendo una luz para que no tropecemos en las trampas de la vida. Los seres humanos somos propensos a equivocarnos, a tropezar, y Jesús nos presta su luz para mostrarnos el camino.  Así, Jesús nos abre el camino contra el pecado, y esto significa que seguir a Jesús es no sólo dejar de causar sufrimiento a otros sino ofrecer cauces para liberar al que sufre. Jesús nos enseña que sufrir la injusticia es más humano que cometerla, por eso, prefirió que lo mataran antes que imponerse a los demás.


LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA