viernes, 29 de agosto de 2025

Día 31 agosto de 2025. Domingo XXII del Tiempo Ordinario.

 

LECTURAS

  • Eclesiástico 3,17-20.28-29
  • Salmo responsorial  67, 4-11
  • Hebreos 12,18-19.22-24a
  • Lucas 14,1.7-14


   El contexto del relato evangélico de hoy, ya queda dicho al principio: un fariseo invita a Jesús a comer. ¿Para qué lo invitan a comer? El evangelio dice que “lo estaban espiando”. Probablemente para descubrir algún desvío y así tener motivos para desprestigiarlo ante el pueblo como habían hecho otras veces. Jesús, aun sabiendo las intenciones de los fariseos, aceptó la invitación.

    El evangelista recoge la enseñanza de Jesús que hace con dos pequeñas parábolas. Jesús, como buen observador que era, había visto en los invitados, las prisas por coger los primeros puestos, y en la conversación se sobremesa, cuenta una parábola en la que exhorta a no buscar los honores y el prestigio ante los demás como medio de hacerse valer, y, en consecuencia, hace una llamada a la humildad.

    La segunda parábola encierra un matiz diferente. No quiere decir Jesús que hacemos mal cuando invitamos a familiares o amigos.  Pero, quiere decir que esas invitaciones las hacemos por puro instinto de familia o amistad. Y la prueba es que “corresponderán invitándote y quedarás pagado”. Por tanto, se trata de un “toma y daca” (se corresponde con la misma moneda). Lo que Jesús enseña y propone es que el amor tiene que ir más allá del puro instinto o interés. Buscar hacer el bien a los demás, sin esperar nada a cambio, es lo propio de quienes entienden y viven el Reino de Dios.

   En ambos casos, Jesús propone una manera distinta de entender las relaciones humanas, lo que significa un cambio en nuestra escala de valores. Desde esta perspectiva, vemos que ser cristiano es un modo de ser diferente. No se trata de renunciar a ser el primero; se trata de asegurar el primer puesto buscando el bien de la persona entera, como dirá Jesús a los discípulos, después de lavarles los pies: “El que quiera ser primero, que sea el último y el servidor de todos”. Jesús no critica el que queramos ser los primeros, lo que rechaza es la manera de conseguirlo.

  Si tuviéramos que resumir el mensaje del evangelio de hoy, tendríamos que indicar dos actitudes: “humildad” y “gratuidad”.


LECTIO DIVINA DE LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA