sábado, 4 de diciembre de 2021

Día 5 diciembre de 2021. Domingo 2º de Adviento.

 




LECTURAS

  • Baruc 5,1-9
  • Salmo responsorial 125
  • Filipenses 1,4-6.8-11
  • Lucas 3,1-6

Juan predicaba llamando a la conversión de vida, a un cambio de mentalidad y de  modo de pensar. Hacía suyas las palabras  del profeta Isaías: “Voz que clama en el desierto: Preparad el camino al Señor, allanad sus senderos, elevad los valles, enderezad lo torcido…”. Es por tanto, una llamada a cambiar la escala de valores

Así, esta conversión para el que es grande, no consiste en subir más,  sino en bajar, como decía Jesús a sus discípulos algunos años más tarde: “el que de entre vosotros quiera el ser el primero,  que sea el servidor de los todos”. Para el rico cambiar no consiste en ser más rico en poder o dinero, sino  en ser más servicial, más compasivo y misericordioso, como dirá Jesús: “Porque tuve hambre y me diste de comer, estuve ve desnudo y me vestiste… porque lo que hiciste a uno de estos pequeños, mis hermanos, a mí me lo hiciste”.

 Estas palabras de Isaías y de Juan, hoy van dirigidas a nosotros,  preparando así el camino al Señor.  Así pues:

-      “Elevar los valles” puede consistir  en ponernos a trabajar interiormente para  salir   de nuestras rutinas  y  apatías, de nuestros desalientos y faltas de esperanza.

-      “enderezar lo torcido” significa intentar salir de nuestras ambigüedades, tratar con justicia  y respeto a  los demás.

-      “allanar lo escabroso” significa hacer la vida fácil y agradable a los demás,  ayudando al que está  perdido, a los más pequeños e indefensos.

La Palabra de Dios por boca del Bautista nos llama a  una vida más sobria,  a dejar de lado tantas cosas superfluas por las  que nos complicamos la vida,  a buscar lo esencial. Para eso hace falta que hagamos un poco de silencio en nuestro interior, que dejemos lugar a la palabra del evangelio que nos habla y nos señala el camino, siguiendo las huellas de Jesús. 

El lema de este domingo 2º es: “Preparad el camino al Señor” para construir un mundo más humano, más fraterno, más solidario, un mundo que ponga la mirada en Jesucristo que viene a salvarnos.

 

HOJA DOMINICAL DIOCESANA