sábado, 7 de marzo de 2020

Día 8 de marzo. Domingo 2º de Cuaresma


LECTURAS

  • Génesis 12,1-4a
  • Salmo responsorial 32
  • 2 Timoteo 1,8b-10
  • Mateo 17,1-9

       Cada domingo, Dios nos llama para decirnos algo importante, lo mismo que llamó a Pedro, Santiago y Juan  y subió con ellos a un "monte alto", donde tuvieron una experiencia memorable.
        Lo que se manifiesta en este relato  es la figura de Jesús resucitado: sus vestidos blancos como la luz  y la nube luminosa son símbolos  de la presencia de Dios; la voz del cielo que es la voz del Padre, deja claro  que Jesús es el Hijo de Dios. Lo que Jesús ha sido siempre, Hijo de Dios, oculto en su humanidad por la encarnación, se revelará en la resurrección, de la que la transfiguración es como un "flax"  o anticipo de la misma.
        El evangelio de hoy  nos alienta y anima para que no perdamos de vista  nuestra meta, que será participación de la gloria de Jesucristo resucitado, aunque  mientras caminamos por nuestra historia,  tendremos que sufrir  y vivir con las limitaciones  propias de nuestra condición humana.
        Y la voz del Padre nos dice de Jesús lo mismo que  a los primeros discípulos: "Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. ¡Escuchadle!"

LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ROQUE DE HELLÍN: SUBIR MONTES

HOJA DOMINICAL DIOCESANA