lunes, 11 de junio de 2018

Día 10 de Junio de 2018. Domingo 10 del Tiempo ordinario.


LECTURAS

  • Génesis 3,9-15
  • Salmo responsorial 129
  • 2 Corintios 4, 13-5,1
  • Marcos 3, 20-35
       No tenemos más que abrir los ojos, cada día, para constatar que el mal está presente  cerca de nosotros, en nuestro entorno, y si está lejos, en cuestión de  minutos los medios de comunicación nos lo hacen presente, produciendo indignación, rabia, a veces también indiferencia.
       De esto mismo nos habla la Palabra de Dios en este Domingo, y nos enseña que el mal que producimos tiene una onda expansiva que malogra todo lo que toca: rompe la relación con Dios y nos hace insolidarios de los demás, nos lleva a eludir responsabilidades, echando la culpa a los otros, a las instituciones, al gobierno.
       Sin embargo, el mensaje del Génesis es también  optimista, en cuanto que nos dice que Dios ha creado la humanidad para que tenga vida, y de ahí la promesa de salvación de parte de Dios, salvación que llegará a su plena realización  con Jesucristo.
       Esa fue la misión de Jesús: arrancar al mal de raíz, como es el pecado y la muerte. Así lo vemos en el evangelio de hoy y en otros muchos pasajes, de modo que de Jesús dijeron los apóstoles que "pasó por el mundo haciendo el bien, curando a los enfermos oprimidos por el diablo porque Dios estaba con él".
       Decimos que cristiano es el seguidor de Crtisto, esto es, que sigue sus camino y sus huellas: su lucha ocntra lo malo  con el empeño decidido de hacer la voluntad de Dios, que siempre  será hacer el bien para uno mismo y para los demás, el "bien común", y no tanto mi bien o intereses particulares.
       Dios sale a nuestro encuentro como Padre que busca a sus hijos y nos dice "¿dónde estás?". Que podamos responderle: "estoy haciendo tu voluntad: a amando a mis hermanos como Jesús mismo me ha amado".

LECTIO DIVINA DESDE LA PARROQUIA DE SAN ROQUE DE HELLÍN: FORTALEZA DE LA CASA

QUIERO VER: EN LO MÁS PROFUNDO

HOJA DOMINICAL DIOCESANA