sábado, 14 de febrero de 2026

Día 15 febrero de 2026. Domingo VI del Tiempo Ordinario.

 

LECTURAS

  • Eclesiástico 15,15-20
  • Salmo responsorial  118, 1-2.4-5.17-18.33-34
  • 1 Corintios 2,6-10
  • Mateo 5,17-37


   Aplicándonos las palabras del evangelio de hoy, podemos decir que no somos cristianos por el hecho de cumplir mandamientos, sino que los mandamientos de Dios y de la Iglesia nos ayudan a vivir lo fundamental de nuestra fe; por tanto, no basta con limitarnos a cumplir las normas, sino vivirlas con el espíritu de Jesús,  es decir, fieles al Espíritu de Dios. Por eso, es un mal planteamiento decir: voy a misa el domingo porque así lo manda el primer mandamiento de la Iglesia. Si vamos a misa y no lo hacemos por amor a Dios y a los hermanos que participarán en la celebración, si no lo hacemos con el espíritu de dar gracias a Dios, pedir y recibir el perdón, orar por los demás, escuchar la Palabra de Dios con deseo de cumplirla; si no tenemos todas estas cosas en nuestra mente y corazón, entonces nos pareceremos a los fariseos que cumplían preceptos, pero les faltaba misericordia, perdón, y amor, en definitiva. Jesús nos dice de no ser como los escribas y fariseos, que pensaban que por cumplir muchas normas ya estaban justificados. En definitiva, Jesús nos invita a vivir con más profundidad y autenticidad. Un ejemplo: “Habéis oído que se dijo a los antiguos: “no matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado”. Y añade poco más adelante: “Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces, cuando te hayas reconciliado, vuelve a presentar tu ofrenda”.

¿Cuál es el espíritu que nos inculca a Jesús? Nos dice que no basta con no matar, sino que este mandamiento implica cuidar al prójimo en los distintos aspectos de la vida, porque también podemos matar con el silencio, con la indiferencia,  con una crítica destructiva, con el chantaje, el acoso y otras vejaciones.

  Está a la vista que la mentira se ha vuelto demasiado habitual en la política, en los negocios, en los medios de comunicación, también en las familias y en las relaciones personales, en las noticias falsas que fácilmente difundimos por mensajes y WhatsApp.

 Jesús insiste que las relaciones serán auténticamente humanas si tienen por fundamento la verdad, y nos invita a decir: sí, cuando es sí, y no, cuando es no. Eso nos hace personas veraces y dignas de confianza. Y termina Jesús diciendo: “Lo que pasa de ahí viene del Maligno”.

 LECTIO DIVINA SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA